Muchos de estos chicos resaltan lo difícil que es emprender o que todo ya está hecho, y no se dan cuenta que siempre hay cosas por mejorar, por innovar, por crear.
Yo vivo en la República del Paraguay, ubicada en el corazón de América del Sur, y lastimosamente todo el tiempo se escucha a personas que se quejan de diferentes situaciones, culpando al gobierno de su condición de vida, de la falta de oportunidades, entre otras, y no se dan cuenta que somos un país prácticamente virgen en donde hay tantas cosas por hacer, tantos productos (bienes y servicios) que se pueden introducir o innovar para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Lo bueno es que, en líneas generales, cada vez son más los jóvenes que apuntan a emprender, a salir de su zona de confort para ofrecer nuevos productos o productos innovados gracias al ingenio y la creatividad. A algunos quizás les resulta un poco menos difícil emprender que a otros, pero lo cierto es que todo depende de la perseverancia, la actitud y la confianza que cada uno deposite en su idea y en su persona.
Es importe que en ese proceso de materializar la idea se reconozcan cuáles son las habilidades que deben ser desarrolladas o fortalecer, analizar las circunstancias, diseñar estrategias y planificar las acciones a seguir a fin de reducir las probabilidades de fracasar.
¿Cómo analizo una idea que me viene a la mente?
Una alternativa sencilla sería seguir lo siguiente:
- Seleccionar el rubro de interés, es decir, de la idea pensada.
- Escoger dos o tres locales, empresas o marcas y analizar a sus clientes. Analizar la cantidad de personas que visitan el local, que compran el producto, si cuentan con muchos o pocos clientes.
- Determinar cuáles serían los motivos por los cuales tienen muchas o pocas ventas y/o clientes.
- Y una vez examinado, preguntarnos cuál sería la innovación que podría introducir, qué cambiaría para mejorar el producto o la experiencia de compra. Y es aquí donde muchas veces identificamos necesidades particulares insatisfechas.
Anímate, descubre tu pasión, identifica los recursos con que cuentas, diseña un plan de acción y sigue tus sueños, que están hechos para hacerlos realidad.
¡Hasta la próxima entrega!... y recuerda, puedes contribuir a este espacio con tus comentarios.
